El modelo de 5 factores de la resaca
La severidad de la resaca no está gobernada por una sola variable. La investigación controlada de Rohsenow y Howland (2010, Alcoholism: Clinical and Experimental Research) muestra que cinco factores que interactúan explican la mayor parte de la miseria de la mañana siguiente. Los clasificamos aquí en orden descendente de influencia para la mayoría de los bebedores, aunque los pesos individuales cambian con la genética y el comportamiento.
El primer factor es la dosis total de etanol en gramos. Cada gramo empuja la producción de acetaldehído más arriba, y el acetaldehído — no el etanol mismo — impulsa la respuesta inflamatoria que se siente como una resaca. El segundo factor es la carga de congéneres: los subproductos químicos de la fermentación y el añejamiento en barrica que acompañan al etanol. El tercer factor es la deshidratación, causada por el etanol que suprime la hormona antidiurética (ADH, vasopresina) y obliga a los riñones a excretar aproximadamente 60 a 80 mililitros de orina adicional por cada bebida estándar.
El cuarto factor es la disrupción del sueño. El alcohol acorta la latencia para dormirse pero suprime el sueño REM durante la primera mitad de la noche, luego permite un rebote fragmentado de REM en la segunda mitad. El quinto factor es el amortiguador alimentario: comer antes o durante el consumo retrasa el vaciamiento gástrico, reduce el pico de alcoholemia entre 20 y 30 por ciento y disminuye la exposición al acetaldehído. Nuestra calculadora asigna contribuciones ponderadas a cada factor para que puedas ver cuál domina su riesgo personal en una noche dada.