Cómo se mueve el alcohol por su organismo
El etanol es una molécula pequeña, soluble en agua, que cruza las membranas biológicas sin necesidad de un transportador, por eso llega al torrente sanguíneo más rápido que casi cualquier nutriente. La absorción empieza en la boca y el esófago para una pequeña fracción de la dosis (alrededor del 20%), pero la mayor parte — cerca del 80% — atraviesa la pared del intestino delgado, sobre todo duodeno y yeyuno. Con el estómago vacío, el pico de alcohol en sangre (alcoholemia) llega típicamente de 30 a 45 minutos después del último trago; con comida, el esfínter pilórico se queda cerrado más tiempo y el pico puede correrse a 60-90 minutos o más.
Una vez absorbido, el etanol se distribuye en el agua corporal total, no en la masa corporal total. Por eso la composición magra importa más que el puro peso. El coeficiente de distribución de Widmark (r) captura esto: en hombres adultos, r promedia alrededor de 0,68 litros de agua corporal por kilogramo; en mujeres adultas, promedia más o menos 0,55 porque las mujeres tienen una mayor proporción de tejido adiposo, que casi no retiene etanol. Los adultos mayores y las personas con mayor porcentaje de grasa corporal tienen valores de r más bajos y, por lo tanto, llegan a picos de alcohol en sangre más altos con el mismo número de tragos.
El hígado realiza cerca del 90% del aclaramiento del etanol. La alcohol deshidrogenasa (ADH) oxida el etanol a acetaldehído, que la aldehído deshidrogenasa (ALDH) luego convierte en acetato — el mismo acetato que su organismo produce a partir de carbohidratos. Lo que hace inusual al alcohol es que esta vía se satura a concentraciones muy bajas. Las enzimas trabajan a una tasa máxima constante sin importar cuánto etanol quede en la sangre, por eso la eliminación sigue una cinética casi de orden cero, a aproximadamente 0,015% de alcoholemia por hora (cerca de 0,015 g/dL/h o ~0,15 g/L/h). El ~10% restante sale por el aliento, la orina y el sudor — que es exactamente lo que miden los alcoholímetros.